Sábado 26. Se llenó pronto y ya no se vació: llegó un punto de la noche en que no quedaba un sitio donde sentarse y la gente se acomodó de pie, en el brazo de un sofá, donde pudo. Una locura, y lo decimos sin exagerar.
La previa está más viva que nunca. No es una frase bonita: es lo que se ve cuando miras la sala un sábado cualquiera de septiembre y está entera, de punta a punta, desde que abrimos hasta que toca encender las luces.
Fanático ha llegado para quedarse. Gracias por llenarlo. Si sales en alguna, es tuya: descárgala y etiquétanos.